Secadero de Tabaco

El secadero de tabaco de Granadilla fue construido en 1878 por D. José García Torres, uno de los cosecheros de tabaco más importantes de la comarca de Abona, coincidiendo con el despegue de este cultivo, como alternativa a la crisis de la cochinilla. Durante sus 128 años de existencia fue usado como lugar de empaquetado de tomates, sala de proyección de cine e, incluso, para fines militares.

Asociado a una de las actividades tradicionales de mayor arraigo en las bandas del sur de la isla, el inmueble de referencia destaca por unos rasgos arquitectónicos singulares que ponen de manifiesto la interpretación que en áreas rurales, sujetas a cierto aislamiento, se realizaba del clasicismo romántico, como lenguaje arquitectónico imperante en los principales núcleos urbanos de la isla.

De planta rectangular, el cuerpo del edificio se articula en una doble nave con sendas cubiertas a dos aguas, rematadas por teja curva y alero de doble rosca. En el interior la estructura de madera se organiza en pares y dobles tirantes entre cerchas, apeados por pies derechos centrales, generando un espacio interior unificado. En los muros perimetrales se abren huecos (principalmente, ventanas rectangulares), distribuidas rítmicamente en el paramento, destacando en la fachada principal huecos escarzanos en madera y sendos óculos rematando los hastíales gemelos; en un esquema que se repite en la fachada posterior. Una placa en piedra indica la fecha de construcción del inmueble, junto a las iniciales de su primer propietario.

Todos los huecos, incluyendo los que se abren en los paramentos laterales, se enmarcan en piezas de carpintería, con tapa luces de cojinetes simples.

Bordeando su fachada norte, el antiguo camino real del sur, en su tramo entre El Río y Granadilla, incorpora un valor añadido, representado por esta importante vía de comunicación secular que enlazaba los principales núcleos rurales de las medianías del sur. Conserva parte de su empedrado. El entorno de protección acoge inmuebles de una sola planta. El primero de ellos hacia la parte trasera, constituido por sillares de toba y cubierta de teja a cuatro aguas. Adosado al secadero, un segundo inmueble muestra una tipología similar a éste, con huecos escarzanos y remate de la fachada en parapeto, segmentada mediante una cornisa pétrea.


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